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Disponer de un interlocutor único, combinar y mutualizar los conocimientos, ahorrar tiempo, asegurar la producción y calidad, investigar permanentemente mejorías, tantas ventajas para responder a las necesidades que expresan nuestros clientes y ser el proveedor de referencia de productos terminados listos para ensamblar. La especialización de las actividades de forja y fabricación, la experiencia técnica y la confiabilidad de sus procesos hacen de Walor el proveedor de referencia de soluciones mecánicas completas en Francia y el mundo.

Piloto de unidades de producción

Walor se apoya hoy día en 10 sitios de producción.
Estos le aportan una complementariedad en término de medios industriales y experiencia, ofreciéndole una especialización completa de todas las soluciones de forja en frío y fabricación.
La presencia en 5 países genera también una diversidad cultural, un dinamismo y un enfoque internacional que hacen la riqueza de Walor.
El despliegue de procesos estándar (1 parte, 1 proceso) permite proponer el mismo nivel de Calidad y de Servicios en cada una de nuestras fábricas. También ofrece una solución global a nuestros clientes instalados en todo el mundo.

Nuestras tecnologías y dominios de excelencia

Forja

La forja en frío (incluyendo la extrusión en frío, forja de precisión) consiste en formar piezas en material metálico generalmente proveniente de barra o alambrón. La grande precisión del procedimiento en términos de dimensiones y estados de superficie, la sobriedad en cuanto al material manejado, el aumento de las características mecánicas y sus cadencias elevadas hacen un procedimiento eficiente. La forja a medio calor, por calefacción, permite mejorar la forjabilidad de las piezas con las ventajas de la forja fría. El procedimiento requiere entonces medios más complejos. El golpe en frío, cercano a la forja en frío, difiere por el uso de prensas horizontales de cadencias muy grandes. La ventaja de Walor es especializarse en el conjunto de estas técnicas y asegurar, después de 50 años, el liderazgo europeo en el mercado automotriz.

Mecanización

La mecanización es una técnica de fabricación que consta en fabricar productos revolucionarios por extracción de materia a partir de barras de metal, con ayuda de herramientas de corte sobre tornos automáticos mecánicos o con orden numérico de cadencia muy grande. Las piezas se fabrican de manera sucesiva en una barra que por lo general tiene diámetro más cercano al diámetro exterior, siendo el objetivo obtener la mejor productividad para una precisión elevada. Por lo general, las piezas sufren operaciones ulteriores (mecánicas, térmicas o químicas) antes de utilizarse en la realización de subensamblajes. Walor se especializa en estas tecnologías desde casi un siglo en el Valle del Arve y en la mayor parte de sus otros sitios de producción.

Fabricación

La fabricación es una familia de técnicas de fabricación de piezas por extracción de virutas pero a partir de un bosquejo realizado por otra tecnología (serrado, forja, fundición,…) y para geometrías que pueden ser más complejas. Los medios pueden ser similares al mecanizado, las herramientas usadas son mayormente de control numérico, pero las tomas de piezas son más complejas para adaptarse a la geometría de los bocetos que deben fabricarse. Walor utiliza múltiples procedimientos de extracción de materia que pueden entrar en esta categoría: brochado, rectificación, tallado, lapeado, fresado, taladrado, roscado,… estas operaciones pueden ser complementarias o integradas a las máquinas de mecanizado.

Control

La ayuda de procedimientos y de medios adecuados, el control permite asegurarse de que los productos fabricados, sus componentes o los parámetros de proceso son conformes con las especificaciones internas y las exigencias de los clientes. Los controles se realizan con frecuencias y según los tamaños de las extracciones definidas en función de métodos estadísticos para asegurar una seguridad máxima. Los controles efectuados pueden ser destructivos (dureza, estructura, banco de ensayo,…) o no destructivos (medidas dimensionales, aspecto, corrientes de Foucault, ultrasonidos,…). La mayor parte de los productos que fabrica Walor son piezas de seguridad cuyos análisis de riesgo alientan la colocación de controles automatizados de más desempeño.

Tratamiento térmico

Un tratamiento térmico es una sucesión de operaciones en el curso de las cuales un material sólido se somete de manera total o parcial a ciclos térmicos para obtener un cambio de sus propiedades (más que nada la resistencia mecánica) y/o de su estructura. Se utilizan en los procesos de Walor:

– Para mejorar los desempeños de productos entregados al cliente (templado revenido, templado por inducción, cementación, carbonitruración, nitruración,…)

– Permitir o facilitar operaciones ulteriores internas (deformación o fabricación) con el cliente (recocidos de distensión, de recristalización, de globulización, isotermia,…).

Utillaje

En cuanto a deformación y fabricación de metales, el utillaje es un componente esencial del proceso. Walor se especializa en el ensamblado del proceso de concepción y realización de utillajes. Los servicios especializados fabrican la más grande parte de los utillajes de forja, la fabricación y el control, apoyados en nuestros dos centros de excelencia de Walor Laval y Walor Saint-Pierre. Los equipos utilizados para realizar estos utillajes permiten moldear materiales a las propiedades siempre más extremas.

La excelencia industrial

Pensamos que el mejor medio de perpetuar y desarrollar nuestra empresa es dar sentido a nuestra actividad y tener desempeño en cada uno de nuestros ejes de nuestra estrategia. En este marco, las fábricas de Walor son los motores de la generación de valor. Los esfuerzos se coordinan y se renuevan sin cesar para colocar a cada sitio en las condiciones de desempeño.

La proximidad con nuestros clientes, ya sean externos o internos, se cultiva con la finalidad de comprender mejor sus expectativas y necesidades, encontrar soluciones para ellos y para sus propios clientes.

La mejoría y la excelencia no son posibles a nuestros ojos sino a través de un trabajo en equipo, a largo plazo: ampliadas a nuestros clientes y proveedores. Esto se obtiene trabajando como socios, en un espíritu de beneficio mutuo que traerá mejorías mutuas.